Linda Loaiza es una activista venezolana que se convirtió en un símbolo de lucha contra la violencia de género después de sobrevivir a un secuestro y abuso en 2001. Su caso llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde se dictaminó que el Estado venezolano violó sus derechos al no protegerla adecuadamente.