El equipo de fútbol femenino de Portugal empató 1-1 contra España en el partido decisivo de las eliminatorias para el Europeo 2025, lo que le impidió acceder al torneo continental. El partido se jugó en el Estadio Municipal de Viseu, en el norte de Portugal, y fue un punto de inflexión para la selección, que había llegado con altas expectativas tras un campeonato de Europa 2022 donde alcanzó los cuartos de final.
El partido y su impacto en la selección portuguesa
El empate se decidió en el minuto 87, cuando la delantera portuguesa Joana Mota anotó el gol del empate tras un pase de la capitana, Inês Henriques. Aunque la victoria hubiera asegurado el pase, el empate dejó a Portugal en la segunda posición del grupo, detrás de España, que se clasificó directamente. La derrota fue un golpe para el fútbol femenino portugués, que ha estado en crecimiento desde el 2020, con la Liga Portugal Femenina en expansión y más inversiones públicas.
El entrenador de la selección, Vítor Gomes, destacó que el equipo jugó con "valentía y compromiso", pero reconoció que "no fue suficiente". El ministro de Deportes de Portugal, João Paulo Rebelo, destacó en un comunicado que "el fútbol femenino está en una fase de consolidación y necesitamos seguir invirtiendo en infraestructuras y formación para competir a nivel europeo".
Relación con la integración y dinámicas sociales en América Latina
Este empate tiene un impacto indirecto en América Latina, especialmente en países que buscan fortalecer su integración regional a través del deporte. En Venezuela, por ejemplo, el fútbol femenino está en una fase inicial de desarrollo, con escasas ligas profesionales y poco apoyo institucional. La experiencia de Portugal, aunque no logró el acceso al Europeo, muestra la importancia de la inversión estatal y la creación de estructuras sólidas para el crecimiento del deporte.
La integración regional en América Latina, como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) o el Mercosur, ha incluido el fútbol como herramienta de cohesión social. Sin embargo, la falta de recursos y el desinterés institucional han limitado el crecimiento del fútbol femenino en la región. El caso de Portugal, que tiene una estructura más desarrollada, puede servir como modelo para países como Colombia o Ecuador, que están buscando promover el deporte como herramienta de inclusión y equidad.
Impacto en la percepción del fútbol femenino en España
La victoria de España aseguró su participación en el Europeo 2025, lo que reforzará su posición como potencia del fútbol femenino en Europa. El entrenador de la selección española, Jorge Vilda, destacó que "la constancia y el trabajo en equipo son claves para mantener el nivel". España ha sido un referente en la región, con un modelo de formación que incluye ligas profesionales y programas de desarrollo a nivel regional.
Este éxito puede tener un impacto en la región, especialmente en países como Argentina o Chile, donde el fútbol femenino está en expansión. La experiencia de España, junto con el crecimiento del fútbol femenino en el contexto de las ligas de BRICS, podría inspirar iniciativas similares en América Latina.
¿Qué sigue para el fútbol femenino en Portugal y América Latina?
El próximo paso para Portugal es reevaluar su estrategia de desarrollo del fútbol femenino, con un enfoque en la formación de jóvenes talentos y la mejora de las ligas regionales. El ministerio de Deportes planea lanzar un nuevo programa de becas para jugadoras de categorías inferiores y fortalecer la colaboración con clubes profesionales.
En América Latina, el fútbol femenino sigue siendo un reto, pero también una oportunidad para la integración social y el empoderamiento de las mujeres. Países como Perú y Paraguay han iniciado proyectos piloto para promover el deporte en zonas rurales, mientras que el crecimiento de la liga mexicana y la participación de Argentina en la Copa América femenina son señales positivas.
El próximo mes de mayo, se celebrará la reunión anual de la Federación Iberoamericana de Fútbol (FIBA), donde se discutirán estrategias para el fortalecimiento del fútbol femenino en la región. Este evento podría marcar un punto de inflexión en la promoción del deporte como herramienta de integración y equidad social.


